5 humanos más poderosos de Demon Slayer

Los demonios tienen prácticamente todas las ventajas posibles en Demon Slayer. Pueden regenerar heridas que matarían instantáneamente a una persona, desarrollar poderosas Artes Demoníacas de Sangre y pasar siglos acumulando fuerza. Los cazadores, por el contrario, continúan siendo humanos y deben enfrentarse a esas criaturas utilizando técnicas de respiración, espadas Nichirin y cuerpos que pueden morir con un solo error.

Precisamente por eso los humanos más poderosos de Demon Slayer resultan tan impresionantes. Los Hashira representan la cima del Cuerpo de Exterminio de Demonios moderno, pero algunos personajes del pasado alcanzaron niveles tan extraordinarios que todavía influyen directamente en la batalla contra Muzan siglos después.

Con la historia entrando en el Castillo Infinito, Tanjiro y sus compañeros también han comenzado a acercarse cada vez más a esos niveles. Estos son 5 de los humanos más poderosos de Demon Slayer.

Advertencia: este artículo contiene spoilers importantes de Demon Slayer: Infinity Castle.

5. Zenitsu finalmente se convierte en el espadachín que Jigoro sabía que podía ser

Zenitsu finalmente se convierte en el espadachín que Jigoro sabía que podía ser

Durante buena parte de Demon Slayer, el miedo controla prácticamente todas las peleas de Zenitsu Agatsuma. En sus primeras batallas entra en pánico incluso antes de enfrentarse al enemigo y solamente consigue mostrar todo su talento cuando pierde la conciencia.

El Castillo Infinito presenta a un Zenitsu completamente diferente.

Cuando finalmente se encuentra frente a Kaigaku, el nuevo Luna Superior Seis, ya no necesita quedarse dormido para luchar seriamente. El enfrentamiento también resulta especialmente personal porque ambos fueron entrenados por Jigoro Kuwajima como usuarios de la Respiración del Trueno.

Kaigaku parece tener inicialmente una enorme ventaja. Mientras Zenitsu solamente consiguió dominar correctamente la Primera Forma, Kaigaku aprendió prácticamente todas las demás técnicas tradicionales y, después de convertirse en demonio, pudo combinarlas con sus nuevas capacidades sobrenaturales.

Zenitsu responde haciendo aquello que siempre lo caracterizó: llevar una única técnica mucho más lejos que cualquier otra persona.

Su dominio de la Primera Forma alcanzó un nivel extraordinario gracias a años de repetirla constantemente. Sin embargo, su mayor demostración de crecimiento aparece cuando revela una técnica completamente nueva creada por él mismo: Respiración del Trueno, Séptima Forma.

Zenitsu pasó de ser el estudiante incapaz de aprender seis de las formas tradicionales a desarrollar su propia técnica.

Y esa nueva capacidad resulta suficientemente poderosa para derrotar a Kaigaku.

Su victoria demuestra que ya no es simplemente un joven con un talento extraordinario escondido detrás de su miedo. Finalmente se convierte en un espadachín capaz de enfrentarse conscientemente contra una Luna Superior y ganar.

4. Muichiro Tokito llegó a ser Hashira después de solo dos meses de entrenamiento

Muichiro Tokito llegó a ser Hashira después de solo dos meses de entrenamiento

Muichiro Tokito es probablemente uno de los mayores prodigios que ha producido el Cuerpo de Exterminio de Demonios.

Apenas necesitó dos meses de entrenamiento para alcanzar el rango de Hashira, algo extraordinario incluso entre personajes que ya representan la élite absoluta de los cazadores.

Su juventud hace que el logro resulte todavía más absurdo.

Durante el arco de la Aldea de los Herreros demuestra por qué consiguió ascender tan rápidamente. Muichiro se enfrenta contra Gyokko, la Luna Superior Cinco, y inicialmente termina atrapado dentro de una prisión de agua creada por el demonio.

Pero todo cambia cuando comienza a recuperar sus recuerdos y despierta la Marca del Cazador.

Su velocidad aumenta considerablemente y la Respiración de la Niebla se vuelve extremadamente difícil de seguir incluso para una Luna Superior.

Muichiro utiliza movimientos que alteran constantemente la percepción de su enemigo, cambiando el ritmo de sus ataques para que resulte complicado determinar exactamente dónde se encuentra.

El resultado termina siendo una de las mayores demostraciones individuales de poder entre los Hashira.

Muichiro derrota prácticamente por sí mismo a una Luna Superior.

Eso ya sería impresionante para cualquier cazador, pero resulta todavía más extraordinario considerando su edad y la poca cantidad de tiempo que llevaba entrenando.

De haber tenido varios años adicionales para continuar desarrollándose, resulta difícil imaginar cuál habría sido su verdadero límite.

3. Tanjiro alcanza un nivel cercano al de los Hashira en el Castillo Infinito

Tanjiro alcanza un nivel cercano al de los Hashira en el Castillo Infinito

El crecimiento de Tanjiro Kamado es probablemente uno de los más constantes de toda la serie.

Cuando comienza Demon Slayer tiene enormes dificultades incluso contra demonios relativamente comunes. Más adelante participa en enfrentamientos contra las Lunas Superiores y, para el arco del Castillo Infinito, puede combatir directamente al lado de algunos de los mejores Hashira.

Su batalla contra Akaza representa uno de los mayores saltos en su desarrollo.

Tanjiro pelea junto a Giyu Tomioka contra la Luna Superior Tres, un enemigo suficientemente poderoso como para haber derrotado anteriormente a Kyojuro Rengoku.

El protagonista ya puede utilizar tanto la Respiración del Agua como Hinokami Kagura, adaptando ambas técnicas dependiendo de aquello que necesita durante el combate.

Pero Akaza presenta un problema completamente diferente.

Su capacidad para detectar el espíritu de lucha de sus adversarios le permite anticipar ataques y responder incluso contra espadachines extraordinariamente rápidos.

Tanjiro necesita entonces alcanzar un estado mucho más avanzado de percepción.

Su capacidad de adaptación, su olfato y todo aquello aprendido durante sus enfrentamientos anteriores comienzan a converger. Ya no puede depender simplemente de resistir más que el enemigo o de encontrar fuerzas en el último momento.

Necesita comprender cómo funciona Akaza y encontrar una manera de desaparecer de su percepción.

El hecho de que Tanjiro pueda participar activamente contra una de las tres Lunas Superiores más poderosas demuestra cuánto ha avanzado desde el inicio de la serie.

Para este punto, ya ha superado ampliamente el nivel de un cazador común y se encuentra compitiendo dentro de un territorio reservado para los mejores espadachines del Cuerpo.

2. Gyomei Himejima es el Hashira más poderoso de la era moderna

Gyomei Himejima es el Hashira más poderoso de la era moderna

Gyomei Himejima ocupa un lugar especial incluso dentro de los Hashira.

Es ampliamente reconocido entre sus compañeros como el combatiente más poderoso del Cuerpo de Exterminio de Demonios moderno. El sitio oficial de la serie también lo identifica como el Hashira de la Piedra, mientras el entrenamiento de Tanjiro bajo su supervisión deja claro el absurdo nivel de preparación física que exige.

Su fuerza física ya es extraordinaria incluso antes de utilizar una técnica de respiración.

Durante el Entrenamiento Hashira, una de las pruebas consiste en mover una enorme roca. Tanjiro necesita llevar su cuerpo prácticamente hasta el límite para completar el ejercicio.

Para Gyomei, ese nivel de entrenamiento simplemente forma parte de su preparación habitual.

Su estilo de combate también es completamente diferente al de los demás Hashira.

En lugar de utilizar una katana Nichirin tradicional, pelea con un enorme hacha y una bola con púas conectadas mediante una larga cadena.

Controlar semejante arma ya requeriría una fuerza monstruosa, pero Gyomei puede manipular ambos extremos con una precisión extraordinaria.

Además, es ciego.

La ausencia de visión nunca le impidió convertirse en el cazador moderno más fuerte. Desarrolló su oído y percepción espacial hasta niveles capaces de compensar completamente esa limitación.

Gyomei puede analizar el movimiento de los enemigos mediante sonidos, vibraciones y el desplazamiento de la cadena de su arma.

Su combinación de fuerza, experiencia, percepción y dominio de la Respiración de la Piedra lo coloca claramente por encima de la mayoría de los espadachines de su época.

Si existe un humano moderno capaz de acercarse al límite absoluto de aquello que puede conseguir un cazador, es Gyomei Himejima.

1. Yoriichi Tsugikuni está completamente fuera de la escala humana normal

Yoriichi Tsugikuni está completamente fuera de la escala humana normal

Yoriichi Tsugikuni no es simplemente el cazador más poderoso de Demon Slayer.

Es una anomalía.

Vivió siglos antes de Tanjiro, pero prácticamente toda la historia moderna del Cuerpo de Exterminio continúa influenciada por aquello que consiguió durante su vida.

La Respiración del Sol está directamente relacionada con él y las demás técnicas de respiración terminaron desarrollándose alrededor de los conocimientos surgidos durante su época.

Incluso Hinokami Kagura, transmitido durante generaciones dentro de la familia Kamado, conserva movimientos vinculados con su estilo.

La Aldea de los Herreros también posee una de las demostraciones más curiosas de su talento: Yoriichi Type Zero.

Este muñeco mecánico de entrenamiento fue diseñado intentando imitar sus movimientos, pero sus creadores tuvieron que colocarle seis brazos porque dos no eran suficientes para reproducir correctamente el estilo del espadachín.

Y eso solamente intenta copiar una pequeña parte de sus capacidades.

La mayor demostración del poder de Yoriichi está relacionada con Muzan Kibutsuji.

El progenitor de prácticamente todos los demonios ha sobrevivido durante siglos, creado a las Lunas Superiores y eliminado a incontables cazadores.

Sin embargo, Yoriichi consiguió provocarle un miedo que permaneció dentro de él cientos de años después.

Eso coloca al espadachín en una categoría completamente diferente.

Los Hashira modernos dedican sus vidas enteras a alcanzar un nivel que les permita enfrentarse a las Lunas Superiores. Yoriichi llegó a representar una amenaza directa para el propio Muzan.

Su legado también termina convirtiéndose en una de las mayores armas que las generaciones futuras poseen contra los demonios.

Cada nuevo detalle revelado sobre su pasado refuerza la misma idea: personajes como Gyomei, Tanjiro y Muichiro representan la cima de los cazadores modernos, pero Yoriichi Tsugikuni alcanzó siglos atrás un nivel que ningún otro humano consiguió reproducir completamente.

Por eso ocupa, sin demasiada discusión, el primer lugar entre los humanos más poderosos de Demon Slayer.