5 espíritus más poderosos de Avatar: The Last Airbender
El mundo de Avatar: The Last Airbender no está habitado únicamente por maestros capaces de controlar los cuatro elementos. Paralelo al mundo humano existe el Mundo Espiritual, hogar de criaturas antiguas cuyas habilidades pueden superar ampliamente aquello que incluso los mejores maestros son capaces de conseguir.
Algunos espíritus actúan como guardianes de la naturaleza, otros representan fuerzas fundamentales del mundo y unos cuantos pueden convertirse en amenazas aterradoras cuando los humanos interfieren con aquello que protegen. Sus capacidades también son extremadamente diferentes: algunos controlan territorios completos, otros poseen conocimientos acumulados durante siglos y existen entidades capaces de cambiar directamente el equilibrio del planeta.
Tomando en cuenta su poder sobrenatural, capacidad destructiva e influencia, estos son 5 de los espíritus más poderosos de Avatar: The Last Airbender.
5. La Dama Pintada utiliza su poder para proteger y sanar
La Dama Pintada es muy diferente de la mayoría de los espíritus de esta lista porque su importancia no proviene de una enorme capacidad destructiva.
Es el espíritu protector del río y del pueblo de Jang Hui, una pequeña comunidad pesquera cuya supervivencia depende directamente del agua que la rodea. Durante años fue venerada por sus habitantes, pero terminó alejándose cuando la contaminación provocada por la Nación del Fuego destruyó progresivamente el ecosistema.
Katara descubre esta situación y decide hacerse pasar por la Dama Pintada para ayudar secretamente a los habitantes.
Utilizando sus habilidades de agua control, Katara limpia parte de la contaminación, proporciona comida y ayuda a los enfermos mientras intenta mantener viva la esperanza de la población.
Después de que el Equipo Avatar consigue limpiar definitivamente el río, la verdadera Dama Pintada finalmente aparece.
Su presencia confirma que nunca fue simplemente una leyenda.
A diferencia de espíritus como Koh o Hei Bai, la Dama Pintada está relacionada principalmente con protección, sanación y equilibrio natural.
Esto hace que resulte menos peligrosa en un enfrentamiento directo, pero también demuestra que el poder espiritual dentro de Avatar no siempre está relacionado con destruir enemigos.
4. Wan Shi Tong posee siglos de conocimiento
Wan Shi Tong puede que no sea uno de los espíritus más destructivos de Avatar, pero posee algo que puede resultar incluso más peligroso: información.
El enorme espíritu con apariencia de búho es conocido como “Aquel que sabe diez mil cosas” y lleva siglos acumulando conocimientos provenientes tanto del mundo humano como del espiritual.
Su biblioteca contiene información sobre historia, astronomía, culturas, tecnología y prácticamente cualquier otra materia imaginable.
Wan Shi Tong envía pequeños zorros espirituales alrededor del mundo para encontrar nuevos libros, documentos y conocimientos que posteriormente son añadidos a su colección.
Esto significa que probablemente posee información olvidada incluso por las propias civilizaciones humanas.
La biblioteca termina demostrando exactamente lo peligroso que puede resultar ese conocimiento cuando Sokka descubre información relacionada con un eclipse solar capaz de neutralizar temporalmente el fuego control.
Wan Shi Tong se enfurece al comprender que los humanos pretenden utilizar nuevamente su biblioteca para obtener ventajas militares.
Cuando decide expulsarlos, también demuestra que posee control completo sobre el lugar.
Puede modificar su enorme cuerpo, perseguir a sus visitantes y finalmente hundir toda la biblioteca en el desierto antes de trasladarla al Mundo Espiritual.
No necesita destruir ciudades para ser poderoso.
Poseer posiblemente la mayor colección de conocimiento del mundo ya convierte a Wan Shi Tong en uno de los espíritus más importantes de Avatar.
3. Hei Bai puede pasar de un adorable panda a una criatura aterradora
Hei Bai demuestra perfectamente qué ocurre cuando los humanos destruyen aquello que un espíritu está destinado a proteger.
Normalmente aparece como un tranquilo panda gigante y actúa como protector de un bosque cercano a una pequeña aldea del Reino Tierra.
Pero cuando la Nación del Fuego destruye gran parte del bosque, Hei Bai cambia completamente.
Su tristeza y furia lo transforman en una enorme criatura oscura con múltiples extremidades y una apariencia mucho más intimidante.
Durante esta forma agresiva puede destruir construcciones, atacar humanos y moverse con una velocidad sorprendente.
La situación se vuelve especialmente peligrosa porque ocurre durante el Solsticio de Invierno, cuando la frontera entre el mundo humano y el espiritual se encuentra debilitada.
Esto permite que Hei Bai manifieste una parte mucho mayor de su poder.
Aang finalmente consigue detenerlo sin necesidad de derrotarlo.
En lugar de combatir directamente contra el espíritu, le muestra que las bellotas encontradas en el bosque permitirán que los árboles vuelvan a crecer.
Hei Bai comprende que aquello que protegía todavía puede recuperarse y regresa a su forma pacífica.
Su historia demuestra que muchos espíritus de Avatar no son inherentemente malvados.
Pero cuando el equilibrio natural que protegen es destruido, pueden convertirse rápidamente en amenazas capaces de castigar a cualquiera que se encuentre alrededor.
2. Koh puede robar el rostro de cualquiera que muestre una emoción
Koh, conocido como el Ladrón de Rostros, es probablemente uno de los espíritus más aterradores de todo Avatar: The Last Airbender.
Se trata de una criatura extremadamente antigua que existe desde mucho antes que muchos de los acontecimientos conocidos de la historia humana.
Su apariencia resulta suficientemente inquietante por sí sola.
Koh posee un gigantesco cuerpo parecido al de un ciempiés y puede cambiar constantemente el rostro que muestra utilizando las caras que ha robado a sus víctimas.
Su habilidad funciona mediante una regla extremadamente sencilla.
No debes mostrar emociones frente a él.
Si una persona expresa miedo, sorpresa, enojo o cualquier otra reacción facial, Koh puede robar instantáneamente su rostro.
La víctima queda completamente desfigurada mientras el espíritu conserva la cara para utilizarla posteriormente.
Por eso Aang debe mantener una expresión completamente neutral durante su encuentro con él.
Pero Koh no solamente es peligroso por esta capacidad.
Ha vivido durante una cantidad enorme de tiempo y posee conocimientos sobre diferentes espíritus, acontecimientos históricos y aspectos del Mundo Espiritual que pocos personajes comprenden.
Aang incluso necesita recurrir a él para obtener información sobre los espíritus de la Luna y el Océano.
Koh combina conocimiento ancestral, inmortalidad y una habilidad sobrenatural capaz de neutralizar a prácticamente cualquier persona que pierda el control emocional durante unos segundos.
No necesita derrotar físicamente a sus enemigos.
Solamente necesita hacerlos reaccionar.
1. El Espíritu del Océano puede destruir ejércitos enteros
Tui y La representan dos de las fuerzas naturales más importantes del mundo de Avatar: la Luna y el Océano.
Ambos espíritus abandonaron el Mundo Espiritual hace miles de años para adoptar formas físicas y mantener el equilibrio del planeta.
La relación entre ellos también está directamente conectada con el agua control.
Tui, el Espíritu de la Luna, proporciona la influencia que permite a los maestros agua utilizar su elemento, mientras La representa el poder del océano.
Ese equilibrio queda destruido cuando el almirante Zhao mata a Tui durante la invasión de la Tribu Agua del Norte.
La desaparición de la Luna provoca inmediatamente que los maestros agua pierdan sus capacidades.
Pero también desata la furia de La.
El Espíritu del Océano se fusiona temporalmente con Aang mientras este se encuentra en el Estado Avatar, creando una gigantesca entidad formada completamente por agua.
El resultado es una de las demostraciones de poder más impresionantes de toda la serie.
La criatura arrasa con la flota de la Nación del Fuego casi sin esfuerzo.
Enormes barcos son destruidos o lanzados por los aires mientras los soldados resultan completamente incapaces de detenerla.
Ni siquiera ataques de fuego directos parecen provocar daños significativos.
La combinación de La con el poder del Avatar transforma al océano mismo en un arma.
Además, el Espíritu del Océano no solamente representa fuerza destructiva.
Forma parte de uno de los equilibrios fundamentales que permiten funcionar al mundo.
Cuando Tui desaparece, la propia naturaleza cambia inmediatamente.
Por su conexión con el equilibrio del planeta y por haber demostrado suficiente poder para eliminar prácticamente una flota completa de la Nación del Fuego, el Espíritu del Océano ocupa el primer lugar entre los espíritus más poderosos de Avatar: The Last Airbender.