4 protagonistas de anime que murieron en la batalla final

Advertencia: este artículo contiene spoilers importantes de Akame ga Kill!, Mobile Suit Gundam: Iron-Blooded Orphans, Darling in the FranXX y Devilman Crybaby.

Los protagonistas de anime sobreviven constantemente a situaciones que deberían acabar con cualquiera.

Pueden terminar gravemente heridos, completamente agotados o enfrentarse a enemigos mucho más poderosos que ellos, pero los espectadores están acostumbrados a pensar que, de alguna manera, conseguirán sobrevivir.

En algunas series incluso la propia muerte puede revertirse mediante poderes sobrenaturales, viajes en el tiempo o alguna explicación convenientemente introducida en la historia.

Por eso resulta especialmente impactante cuando un anime decide cumplir realmente con la amenaza y mata a su protagonista durante el enfrentamiento final.

En estos casos, la muerte no ocurre únicamente para sorprender al espectador.

Muchas veces representa la culminación de todo el desarrollo del personaje.

Un protagonista que inicialmente luchaba únicamente por sí mismo puede terminar sacrificando su vida para proteger a otros, mientras otro puede aceptar conscientemente que sobrevivir es menos importante que conseguir la victoria.

Estos son 4 protagonistas de anime que murieron durante su batalla final y cuyo destino terminó definiendo el desenlace de sus respectivas historias.

4. Tatsumi entrega su vida para salvar la capital en Akame ga Kill!

Tatsumi entrega su vida para salvar la capital en Akame ga Kill!

Tatsumi comienza Akame ga Kill! con objetivos bastante sencillos.

El joven abandona su pueblo con la intención de conseguir dinero y ayudar a sus habitantes a escapar de la pobreza.

Sin embargo, su llegada a la capital le permite descubrir rápidamente hasta qué punto el Imperio se encuentra corrompido.

Después de conocer la crueldad ejercida contra la población, Tatsumi termina uniéndose a Night Raid, un grupo de asesinos que trabaja junto al Ejército Revolucionario para derrocar al gobierno.

A partir de ese momento comienza su transformación.

El joven relativamente inexperto del comienzo se convierte progresivamente en un poderoso guerrero capaz de enfrentarse a algunos de los combatientes más peligrosos del Imperio.

Una parte fundamental de este crecimiento es Incursio.

Esta poderosa Teigu le proporciona una armadura capaz de aumentar enormemente sus habilidades físicas y adaptarse conforme participa en nuevas batallas.

Pero utilizarla también tiene consecuencias.

Tatsumi lleva repetidamente a Incursio más allá de sus límites y su propio cuerpo comienza a pagar el precio.

Durante la batalla final, esas consecuencias dejan de importarle.

La revolución finalmente alcanza la capital y el emperador utiliza Shikoutazer, una gigantesca Arma Imperial capaz de provocar una destrucción enorme.

Tatsumi decide enfrentarse directamente contra ella.

Después de una intensa batalla consigue derrotar a Shikoutazer, pero el peligro todavía no ha terminado.

La gigantesca máquina comienza a caer directamente sobre los ciudadanos que permanecen debajo.

Tatsumi utiliza las últimas fuerzas que le quedan para detenerla y evitar que aplaste a cientos de personas.

Consigue salvarlos.

Pero el esfuerzo termina costándole la vida.

Su muerte representa perfectamente la evolución del personaje.

Tatsumi comenzó su aventura intentando ayudar únicamente a las personas de su pequeña aldea y terminó sacrificándose para proteger a completos desconocidos.

También es un final perfectamente acorde con Akame ga Kill!, una serie que dejó claro desde muy temprano que ser importante para la historia nunca garantizaba sobrevivir.

3. Mikazuki Augus libra su última batalla en Mobile Suit Gundam: Iron-Blooded Orphans

Mikazuki Augus libra su última batalla en Mobile Suit Gundam: Iron-Blooded Orphans

Mikazuki Augus pasó prácticamente toda su vida luchando.

Mobile Suit Gundam: Iron-Blooded Orphans nunca intenta presentar aquello como algo heroico.

Mikazuki es un excelente combatiente precisamente porque creció dentro de un entorno donde la violencia se convirtió en una de las pocas herramientas disponibles para sobrevivir.

Su conexión con el Gundam Barbatos mediante el sistema Alaya-Vijnana le permite llevar el mobile suit hasta niveles extraordinarios.

Pero cada vez que exige más poder a la máquina, también obliga a su propio cuerpo a superar sus límites.

Al llegar al final de la serie, Tekkadan prácticamente ha perdido la guerra.

Gran parte de sus líderes han muerto, sus recursos están agotados y Gjallarhorn ha rodeado a los integrantes restantes.

Ya no existe una manera realista de conseguir la victoria.

El nuevo objetivo es mucho más sencillo:

Sobrevivir.

Mientras los miembros restantes de Tekkadan intentan escapar mediante una ruta subterránea, Mikazuki y Akihiro deciden quedarse atrás.

Ambos saben perfectamente lo que significa aquella decisión.

Su misión consiste en mantener ocupado al enemigo el tiempo suficiente para que sus compañeros puedan huir.

Durante el enfrentamiento, un ataque orbital con Dáinsleif deja a Barbatos gravemente dañado.

Para cualquier otro piloto, la batalla probablemente habría terminado ahí.

Mikazuki vuelve a levantarse.

Incluso con Barbatos prácticamente destruido, continúa enfrentándose a los mobile suits enemigos y eliminando todo aquello que intenta acercarse a sus compañeros.

Eventualmente se enfrenta a Julieta Juris.

Pero tanto Mikazuki como Barbatos ya han superado demasiado sus límites.

Finalmente, ninguno de los dos puede continuar.

Mikazuki muere dentro del Gundam que lo acompañó durante prácticamente todos los grandes enfrentamientos de su vida.

Nunca consigue vivir en el mundo más pacífico que sus compañeros eventualmente podrán conocer.

Sin embargo, precisamente su sacrificio permite que varios integrantes de Tekkadan escapen y tengan la oportunidad de construir ese futuro.

Mikazuki pasó toda su vida peleando porque era lo único que conocía.

Al final, utilizó esa misma habilidad para asegurarse de que otras personas no tuvieran que seguir viviendo de la misma manera.

2. Hiro y Zero Two destruyen a VIRM sacrificando sus propias vidas

Hiro y Zero Two destruyen a VIRM sacrificando sus propias vidas

Hiro y Zero Two pasan buena parte de Darling in the FranXX intentando permanecer juntos.

Lo que comienza como una peligrosa relación entre dos pilotos termina convirtiéndose en el vínculo más importante de sus vidas.

Hiro se convierte en uno de los pocos pilotos capaces de sincronizarse con Zero Two sin morir como consecuencia del esfuerzo.

A partir de ahí, ambos atraviesan numerosos conflictos mientras intentan descubrir quiénes son realmente y qué tipo de futuro quieren construir juntos.

Al llegar al final de la serie, esa relación los lleva mucho más allá de la Tierra.

Hiro y Zero Two persiguen a VIRM hasta el espacio porque no quieren simplemente retrasar el conflicto y dejar que otra generación tenga que enfrentarse nuevamente a la misma amenaza.

Su enfrentamiento final los conduce directamente hasta el mundo de VIRM.

Por un momento parece que todo terminará en derrota después de que la conexión entre ambos se rompe.

Sin embargo, el apoyo de sus amigos desde la Tierra les permite volver a encontrarse una última vez.

Hiro y Zero Two utilizan entonces una enorme bomba Klaxosaur para destruir el planeta de VIRM.

Ambos saben perfectamente cuál será el precio.

Detonar el arma también acabará con ellos.

Aun así, deciden hacerlo.

La explosión destruye sus cuerpos físicos y sus amigos en la Tierra comprenden que ninguno de los dos regresará.

Hiro y Zero Two consiguen eliminar la amenaza, pero pagan la victoria con sus propias vidas.

Darling in the FranXX todavía ofrece una pequeña esperanza durante sus últimos minutos.

Muchos años después, ambos aparecen reencarnados y vuelven a encontrarse en la Tierra.

Es un desenlace extraño, romántico y completamente acorde con una relación que definió prácticamente toda la serie.

Hiro y Zero Two no consiguen el futuro que originalmente imaginaron.

Pero permanecen juntos hasta el final y su sacrificio permite que sus amigos puedan construir una nueva sociedad.

1. Akira Fudo pierde contra Satanás en el devastador final de Devilman Crybaby

Akira Fudo pierde contra Satanás en el devastador final de Devilman Crybaby

Akira Fudo pasa prácticamente toda Devilman Crybaby intentando conservar aquello que lo hace humano.

Después de fusionarse con el demonio Amon, obtiene una fuerza extraordinaria y se convierte en Devilman.

Sin embargo, a diferencia de muchos de los demonios que comienzan a aparecer en el mundo, Akira consigue conservar su conciencia y, sobre todo, su capacidad para sentir compasión.

Puede luchar como un demonio.

Pero continúa sintiendo como un humano.

Precisamente esa humanidad se convierte en una de las características más importantes del personaje.

El problema es que conservarla se vuelve cada vez más difícil conforme el mundo comienza a derrumbarse.

Cuando la existencia de los demonios se vuelve pública, la humanidad responde con miedo, paranoia y violencia.

Personas inocentes comienzan a perseguirse entre sí mientras cualquier sospecha puede terminar en una ejecución.

Akira intenta proteger a quienes todavía puede, pero poco a poco pierde prácticamente todo aquello que era importante para él.

Entonces descubre la verdad sobre Ryo Asuka.

Su mejor amigo es en realidad Satanás.

Ryo fue responsable de desencadenar muchos de los acontecimientos que terminaron provocando la caída de la humanidad.

La revelación convierte a ambos amigos en enemigos.

Akira reúne a los Devilmen restantes y decide enfrentarse directamente contra Satanás y su ejército de demonios.

La batalla final ocurre sobre una Tierra prácticamente destruida.

Ejércitos completos de demonios y Devilmen se enfrentan mientras Akira lucha directamente contra Ryo.

Pero esta vez el protagonista no consigue una victoria milagrosa.

Satanás es demasiado poderoso.

Cuando la batalla termina, Ryo se encuentra hablando con Akira sobre todo lo ocurrido.

Poco a poco comprende que su amigo ya no está respondiendo.

Akira ha muerto.

Su cuerpo ha sido partido por la mitad durante el enfrentamiento.

Ryo permanece sentado junto a sus restos y finalmente comprende algo que había sido incapaz de aceptar durante prácticamente toda la serie:

Amaba a Akira.

Pero lo descubre demasiado tarde.

La muerte de Akira hace que la batalla final de Devilman Crybaby resulte especialmente cruel porque realmente no existe un vencedor.

La humanidad prácticamente ha desaparecido.

Akira está muerto.

Y Satanás consigue comprender el significado del amor únicamente después de destruir a la persona que más quería.

Momentos después, incluso esa victoria pierde cualquier importancia cuando el ciclo de destrucción vuelve a comenzar.

Akira no consiguió derrotar a Satanás.

Pero su muerte terminó enseñándole algo que ninguna batalla había podido conseguir.

Precisamente por eso el final de Devilman Crybaby continúa siendo uno de los desenlaces más devastadores del anime moderno.